THE FUTURE OF QUEEN OF PEACE NECESSARILY PASSES THROUGH BUILDING A NEW PARISH CENTER

September 21st, 2016

Feast of Saint Matthew, Apostle and Evangelist

Dear Brothers and Sisters in Christ,       

As I prayed over today’s Gospel, the call of St. Matthew to be a disciple, apostle, and evangelist of Christ, something came to my heart. When Jesus calls Matthew, there's a second moment, a different place where to celebrate the call, sharing a communion meal with many others. “As Jesus passed by, he saw a man named Matthew sitting at the customs post. He said to him, ‘Follow me’. And he got up and followed him. While he was at table in his house, many tax collectors and sinners came and sat with Jesus and his disciples” (Mt 9:9-10). These two moments are essential to make disciples (apostles): the place to listen to Christ's call (the church), and the place to live out, share and assimilate that call to a new life (a parish center).

We are so blessed at Queen of Peace to have a place for the first moment - a beautiful, inviting place to listen to Christ’s call. We are blessed that our fellow brothers and   sisters in Christ who came before us, and many here today, opened their ears and hearts to the Lord and built the church we have today. They overcame obstacles and trusted God to provide, and for that, we should all be very grateful. A year ago now, I established a building committee to advise me on the much-needed building of a Queen of Peace Parish Center.

Now, it is time for us to move forward and build the second space, in which we come together to foster, discuss, and share with others the love of Jesus Christ; a new parish center to help us evangelize and make disciples! In this day in age, only about 2-3% of Catholics have had an actual encounter with the person called   Jesus Christ, which compels them to leave everything and live for Him, not just in words, but in actions. According to author Sherry Weddell, "Huge numbers of self-identified Catholics are not certain that a personal relationship with God is even possible and their actions reflect it. A majority of Catholics in the United States are sacramentalized, not evangelized." (Sherry Weddell Forming Intentional Disciples, 46)

Even if humanly speaking, I do not have the desire to embark on such an enormous project, in faith, I accept God's call to lead and move forward with this exciting mission. We are fulfilling it together, as part of God’s family. As such, we must join all of our gifts and resources to prepare the house we need for such a great family.  It requires that we all become apostles of Christ and of His Church; it entails generosity and dialogue; different gifts, but equal sacrifice. As St. Paul tells us, “And he gave some as Apostles, others as prophets, others as evangelists, others as pastors and teachers, to equip the holy ones for the work of ministry, for building up the Body of Christ” (Eph 4:11-12). To build the body of Christ, we cannot leave anyone behind. Our task is more than rising up walls and roofs, its building up a community of faith that will bring the Gospel to thousands and thousands of youth, elderly, marriages and infants; a community of faith to share and to become what we receive in the Sacraments.

We cannot delay this project any longer. Every day that passes, the conditions of our facilities worsen, they become more expensive to maintain, and fewer people want to spend time inside a mold-ridden, unwelcoming environment. We are a family, and this is not the best house for our family. This is our opportunity. If we don’t do it, I don’t know if our children, grandchildren, our children in the Aurora community will ever forgive us, because we had the opportunity, we had the means, we heard the call, but we didn’t answer! Think of where the children and grandchildren of our church will be in ten, twenty, and thirty years. If we don't build a parish center, where will they go to learn and love their faith? Will they still believe in God?

This project is for God, for His glory, and for His people, therefore, we put it in His hands, praying that He guide us in doing His work and asking for His and our Blessed Mother's intercession. This Friday, we will begin a Novena to Our Lady of Good Remedy (you can find her history in the following pages.) We will pray at the church every day at the end of each Mass and Communion Service, ending the Novena on Our Lady of Good Remedy’s feast day on October 8. If you cannot be at the church, you may do the Novena at home, using one of the prayer cards provided on the Welcome Desk at the Gathering Space. I ask that you please participate, as a member of God’s family.

 

In Christ,

Father Felix P. Medina-Algaba, Pastor

 

EL FUTURO DE LA REINA DE LA PAZ PASA NECESARIAMENTE A TRAVES DE LA    CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO CENTRO PARROQUIAL

 

21 de septiembre del 2016

Fiesta de San Mateo, Apóstol y Evangelista

 

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Mientras rezaba sobre el Evangelio de hoy, el cual habla de la llamada de San Mateo a serdiscípulo, apóstol, y evangelista deCristo, algo vino a mi corazón. Cuando Jesús llama a Mateo, hay un segundo momento, un lugar diferente en donde celebrar el llamado, compartiendo una comida de comunión con muchos otros. "En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo,   sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió" (Mt 9: 9-10). Estos dos momentos son esenciales para hacer discípulos (apóstoles): el lugar para escuchar el llamado de Cristo (la iglesia), y el mejor lugar para vivir, compartir y asimilar ese llamado a una nueva vida (un centro parroquial).

Estamos tan bendecidos en Reina de la Paz de tener un lugar para el primer momento - un hermoso, y acogedor lugar que nos invita a escuchar el llamado de Cristo. Hemos sido bendecidos porque nuestros hermanos y hermanas en Cristo que nos precedieron, y muchos hoy aquí, abrieron sus oídos y corazones al Señor y construyeron la iglesia que tenemos hoy. Vencieron obstáculos y confiaron en que Dios proveería, y por eso, todos debemos estar muy agradecidos. Hace un año, establecí un comité de construcción para asesorarme en la construcción tan necesaria de un centro parroquial para Reina de la Paz.

Ahora, es momento de que avancemos hacia adelante para construir el segundo espacio, al que vengamos para estar juntos y fomentar, hablar y compartir con los   demás el amor de Jesucristo; ¡Un nuevo centro parroquial que nos ayude a evangelizar y hacer discípulos! Hoy en día, sólo alrededor del 2-3% de los católicos han tenido un encuentro real con la persona llamada Jesucristo, que los provoca a dejar todo y vivir para Él, no sólo con palabras, sino con acciones. Según la autora Sherry Weddell, "Un gran número de personas que se identifican como católicas no están seguras de que una relación personal con Dios sea posible y sus acciones lo reflejan. La mayoría de los católicos en los Estados Unidos están sacramentalizados, no evangelizados". (Sherry Weddell Formando Discípulos Intencionales, 46)

Aunque humanamente hablando, no tengo el deseo de embarcar en un proyecto tan enorme, en la fe, acepto el llamado de Dios para dirigir y seguir adelante con esta misión emocionante. Estamos cumpliéndola juntos, como parte de la familia de Dios. Como tal, debemos unir todos nuestros dones y recursos para preparar la casa que necesitamos para tan gran familia. Se requiere que todos nos convertimos en apóstoles de Cristo y de su Iglesia; implica la generosidad y el diálogo; diferentes dones, pero un sacrificio igual. Como nos dice San Pablo: "Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo" (Ef 4: 11-12). Para construir el cuerpo de Cristo, no podemos dejar a nadie atrás. Nuestra tarea es más construir paredes y techos, se trata de la construcción de una comunidad de fe que va a llevar el Evangelio a miles y miles de jóvenes, de ancianos, dematrimonios y de niños; una comunidad de fe para compartir y llegar a ser lo que recibimos en los sacramentos.

No podemos retrasar este proyecto por más tiempo. Cada día que pasa, las condiciones de nuestras instalaciones empeoran, se vuelven más caras para mantener, y menos personas quieren pasar tiempo dentro de un edificio lleno de molde, y poco acogedor. Somos una familia, y esta no es la mejor casa para nuestra familia. Esta es nuestra oportunidad. ¡Si no lo hacemos, no sé si nuestros hijos, nietos, nuestros niños de la comunidad de Aurora jamás nos perdonarán, porque hemos tenido la oportunidad, tenido los medios, oímos la llamada, pero no respondimos! Piensen en donde estarán los hijos y nietos de nuestra iglesia en diez, veinte, treinta años. ¿Si no construimos un centro parroquial, dónde van a ir a aprender y amar a su fe? ¿Seguirán creyendo en Dios?

Este proyecto es para Dios, para su gloria, y para su pueblo, por lo tanto, pongámoslo en sus manos, pidiendo que nos guíe en hacer su trabajo y pidiendo la intercesión de la Santa Madre María. Este viernes, vamos a comenzar una Novena a la Virgen de los Remedios (pueden encontrar su historia en las siguientes páginas.) Vamos a rezar en la iglesia todos los días al final de cada Misa y Servicio de comunión, terminando a la novena el Día de Nuestra Señora de los Remedios el 8 de octubre. Si no pueden ir a la iglesia, pueden hacer la Novena en casa, utilizando una de las tarjetas de oración disponibles en el Escritorio de Bienvenida en el atrio. Les pido que por favor, participen, como miembros de la familia de Dios.

 

En Cristo,

Padre Félix P. Medina-Algaba, Párroco