QUEEN OF PEACE RESPOND’S TO GOD’S CALL TO GRATITUDE THROUGH DISCIPLESHIP OF TREASURE

Dear Brothers and Sisters in Christ,

This weekend’s Gospel teaches us a lesson of gratitude and its importance in our path toward Discipleship. “As they were going they were cleansed. And one of them, realizing he had been healed, returned, glorifying God in a loud voice; and he fell at the feet of Jesus and thanked him. He was a Samaritan. Jesus said in reply, ‘Ten were cleansed, were they not? Where are the other nine? Has none but this foreigner returned to give thanks to God?’” (Lk 17:14-18).  This leper falls at the feet of Jesus and glorifies God, because He has a real encounter with Jesus. He realizes that at this moment, his life has changed; it will never be the same again. He has received an enormous gift He can never repay. All he can do is give thanks.

In the Gospel, Jesus points out that ten lepers were healed, but only one returns to give thanks. The Lord calls us to acknowledge how much He gives us in His infinite love, and to pray for gratitude, so that we may trust Him with everything He has given us. With this in mind, we are starting our Discipleship of Treasure this weekend. We are acknowledging God’s many gifts in our lives and giving Him thanks by giving back to Him a portion of those gifts. We are recognizing that everything we have – our time, our family, our home, our job, our money, our talents come from Him. A few weeks ago, we focused on giving back to God a portion of the time He gives us, by pledging to spend a certain amount of time with Him in prayer and time learning about our faith. Starting this weekend, we are turning to our material goods and our finances and putting them in God’s hands. We are continuing our path toward becoming the intentional disciples He calls us to be through Discipleship of Treasure.

Next week, at Mass, you’ll hear more from me about how God calls us to be good stewards of His great gifts. Those of us you regularly receive envelopes from Queen of Peace or contribute through Faith Direct every month will receive two letters from me inviting you to be Christ's disciples with your finances, and to respond to God's love with a gift of love with our material goods. Those of you, who do not receive envelopes or give to God through Faith Direct, will find Pledge Cards in the pew pockets in two weeks, with the same invitation. Then, together, we will pledge to give God part of our income, our first and best 10%, in Thanksgiving for His many gifts. These three weeks are a time of faith and trust in God, who says in the Gospel: "Give and gifts will be given to you; a good measure, packed together, shaken down, and overflowing, will be poured into your lap. For the measure with which you measure will in return be measured onto you” (Lk 6:38).

It’s important, that as we think about the pledges we will make to God, we spend time in prayer. We are much more generous when we ask Him to tell us what to do with our material goods before we come to Mass, instead of coming and throwing in the basket the leftovers. Queen of Peace has approximately 7,000 registered parishioners. 1,350 regularly give either through envelopes or through Faith Direct, in an average of $12 per weekend. On the other hand, about 5,650 families give without envelopes, that is, without much planning or making a physical commitment to God, in an average of $2 per weekend. Those who give through Faith Direct, that is, those who plan even more, give to an average of $30 per weekend per family. What's the point? Families give 6 to 15 times more depending on how much they put themselves before God to honestly ask what He wants from them out of gratitude for all his gifts to us.

I understand that everyone’s financial situation is different, but I ask that you consider the graces and gifts God has given you and your family. Will you be like the one leper who gave thanks, or will you be like the other nine whom healed by God, continue on their way without acknowledging how good He has been to them? Pray, brothers and sisters, about how God is calling you to be grateful to Him by putting Him first by being generous with your material goods.

In Christ,

Father Felix P. Medina-Algaba, Pastor

 

REINA DE LA PAZ RESPONDE AL LLAMADO DE DIOS A SER AGRADECIDOS A TRAVES DEL DISCIPULADO DE BIENES

Queridos Hermanos y Hermanas,

El Evangelio de hoy nos enseña una lección en gratitud y su importancia en nuestro camino hacia el Discipulado. "Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra. Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresó, alabando a Dios en voz alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias. Ese era un samaritano. Entonces dijo Jesús: '¿No eran diez los que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?'" (Lc 17:14-18). Este leproso se postró a los pies de Jesús y glorificó a Dios, porque tuvo un verdadero encuentro con Jesús. Se dio cuento que en ese momento, su vida había cambiado; nunca sería la misma de nuevo. Recibió un enorme regalo que nunca podría recompensar. Lo único que le quedaba hacer era dar gracias.

En el Evangelio, Jesús nota que diez leprosos fueron sanados, pero sólo uno dio las gracias. El Señor nos llama a reconocer cuanto nos da en su infinito amor, y rezar por gratitud, para que podamos confiar en Él con todo lo que nos ha dado. Con esto en mente iniciamos nuestro Discipulado de Bienes este fin de semana. Reconocemos los tantos regalos de Dios en nuestras vidas, dándole gracias, regresándole una porción de esos regalos. Estamos reconociendo que todo lo que tenemos – nuestro tiempo, nuestra familia, nuestra casa, nuestro trabajo, nuestro dinero, nuestros talentos vienen de Él. Hace unas semanas nos enfocamos en darle a Dios una porción del tiempo que nos da, prometiéndole dedicarle cierto tiempo en oración y tiempo para aprender más sobre nuestra fe. Este fin de semana, y durante el resto del mes, vamos a aprender a poner nuestros bienes materiales y finanzas en las manos de Dios. Vamos a continuar nuestro camino para convertirnos en los discípulos intencionales que quiere que seamos, a través del Discipulado de Bienes.

La próxima semana en Misa, hablaré más sobre como Dios nos llama a ser buenos discípulos de sus grandes regalos. Aquellos que regularmente reciban sobres de Reina de la Paz o contribuyan a través de Faith Direct cada mes recibirán dos cartas de mi parte, invitándolos a ser discípulos de Cristo con sus finanzas, y a responder al amor de Dios con un regalo de amor con nuestros bienes materiales. Aquellos que no reciban sobres o le den a Dios por medio de Faith Direct, encontrarán Tarjetas de Promesa en la parte de atrás de las bancas con la misma invitación. Entonces, juntos, prometeremos darle a Dios parte de nuestros ingresos, nuestro primer y mejor 10% en agradecimiento por todos sus regalos. Quizás dar el 10% sea algo nuevo que nunca han hecho antes. Los invito a que le den la oportunidad a Dios a mostrarles que en Él se puede confiar. Quizás el primer paso puede ser dar lo que ganan en una hora de trabajo a la semana. Estas próximas tres semanas son un momento de fe y confianza en Dios, quien dice en el Evangelio: "Dad, y os será dado; medida buena, apretada, remecida y rebosante, vaciarán en vuestro regazo. Porque con la medida con que midáis, se os volverá a medir". (Lk 6:38).

Es importante que pensemos en la promesa que le haremos a Dios, en oración. Somos mucho más generosos cuando le pedimos que nos diga qué hacer con nuestros bienes materiales antes de venir a Misa, en vez de venir y echar en la canasta las sobras. Reina de la Paz tiene alrededor de 7,000 feligreses registrados. 1,350 dan regularmente por medio de sobres o Faith Direct, un promedio de $12 a la semana. Por otra parte, 5,650 familias dan sin sobres, es decir sin planearlo o sin hacer un compromiso físico con Dios, un promedio de $2 por semana. Aquellos que dan por medio de Faith Direct, es decir, los que planean más, dan un promedio de $30 a la semana. ¿Cuál es el punto? Las familias dan entre 6 y 15 veces más dependiendo de cuanto se ponen frente a Dios para preguntarle con honestidad que quiere de ellos, en agradecimiento por todos sus regalos.

Entiendo que la situación financiera de cada persona es diferente, pero les pido que consideren las gracias y los regalos que Dios les ha dado a ustedes y a sus familias. ¿Serán como el leproso que regreso a dar gracias o serán como los otros nueve, que sanados por Dios, continuaron su camino sin reconocer que tan bueno había sido Dios con ellos? Oren, hermanos, pidan que el Señor les diga cómo ser agradecidos con Él, poniéndolo primero al ser generosos con sus bienes.

En Cristo,

Padre Félix P. Medina-Algaba, Párroco