El Señor continúa llamando a los jóvenes a servir a su Iglesia como sacerdotes. Muchas veces, ese llamado comienza en silencio—y necesita ser escuchado, alentado y cultivado.
Invitamos especialmente a los padres de familia a asumir un papel activo en este momento. Si ven en su hijo amor por la fe, un corazón generoso o el deseo de servir a los demás, consideren animarlo a estar abierto al llamado de Dios. Su apoyo, sus palabras y su ejemplo pueden marcar una gran diferencia para que él escuche con valentía y confianza.
A través de la campaña “Llamado Por Nombre”, los jóvenes reciben acompañamiento, oración y oportunidades de discernimiento que les ayudan a comprender mejor cómo Dios puede estar llamándolos.
Como familia parroquial, también nos comprometemos a orar por nuestros jóvenes. Como dice Jesús: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos; rueguen, pues, al dueño de la mies que envíe trabajadores a su mies” (Lucas 10, 2).
Trabajemos juntos para fomentar una cultura donde nuestros jóvenes sean alentados a escuchar, confiar y seguir la voz de Cristo, el Buen Pastor.
¿Conoces a un joven que muestre cualidades de fe, liderazgo y un corazón dispuesto al servicio? Ayúdanos a animarlo en su discernimiento vocacional compartiendo su nombre e información de contacto. Por favor incluye al menos una forma de contacto para poder comunicarnos con él. Los candidatos deben tener entre 15 y 30 años.