DISCIPLESHIP OF VOCATIONS: A CALL FROM GOD TO SERVE HIM WITH OUR ENTIRE LIFE

Dear Brothers and Sisters in Christ,

This Sunday we begin National Vocation Awareness Week, an annual week-long celebration of the Catholic Church in the United States dedicated to promote vocations to the priesthood, diaconate and consecrated life through prayer and education, and to renew our prayers and support for those who are considering one of these particular vocations. Here at Queen of Peace, we are also beginning our Discipleship of Vocations. Whether you are discerning your vocation or are already living it, this time is for you. It’s for all of us to think about the first vocation to which the Lord has called us all: to be a Christian. That is what our path of discipleship is all about, answering a call from God to serve Him with our entire life. It’s what we’ve been doing together, here at Queen of Peace, we’ve been learning to serve God with our time, our talent, and our treasure.

The Lord calls us to serve Him in different ways. Some have been called to marriage, others to the single life, others to the priesthood and religious life, but all are a necessary and important part of the Church, the One body of Christ. If you are a young - or not so young - man or woman unsure of what vocation the Lord is calling you to, courage! The Lord has a vocation for you. Ask Him to reveal it to you, and be open to His will. Learning to listen to God is the powerful source of vocations. The word itself comes from the Latin word, vocare, which means to call.

The Church has a tremendous need for more young men and women who “direct their hearts to the love of God,” as St. Paul says in the second reading, and become priests and religious. St. Paul passionately urges us to be strong and courageous, confident in the grace of Jesus, who will “encourage your hearts” so that “the word of the Lord may speed forward.” Pope Francis, in his homily at the final Mass of the 2016 World Youth Day in Krakow, encouraged the youth of the world to open their hearts to Jesus. "Don't be afraid to say 'yes' to him with all your heart, to respond generously and to follow him! Don't let your soul grow numb, but aim for the goal of a beautiful love which also demands sacrifice." To say “yes” to the Lord and do His will, gives us the greatest joy.

Parents, have a conversation with your children about what they want to be when they grow up and about what they think God wants them to be when they grow up. Emphasize that God has a specific plan in mind for them, and following that plan is the surest way to happiness. And that plan could be the priesthood or religious life. Grandparents, you also have a special role in leading your grandchildren to Christ. Pope Francis speaks of this role often, and I know it from personal experience. It was my grandma who encouraged me not to be afraid of the priesthood to which God was calling me.

Fostering and supporting these vocations are a responsibility we all share. Research shows us that community encouragement plays an important role in the discernment process. "Prayer for vocations is the responsibility of the entire Church. Often times we think that vocations will come from somewhere else, and yet God invites us to consider that he is raising up vocations to priesthood, consecrated life, and the permanent diaconate from within our own communities, even our own families" said Bishop Michael F.      Burbidge, bishop designate of Arlington, Virginia, chairman of the U.S. bishops’ Committee on Clergy, Consecrated Life and Vocations. "Our willingness to   invite those within our own communities and families to consider that God may be calling them to Priesthood or consecrated life will bear abundant fruit in the Church and bring great joy and happiness to those called. We want what is best for our children; even more so does God desire their happiness.

This week, I invite all of you to think of the young men and women, 10 years and older, at Queen of Peace. Is there anyone who you think has a vocation to be a priest? A deacon? A sister? Next week, as part of our Discipleship of Vocations, we will nominate these men and women, inviting them to consider a vocation toreligious life. Let’s pray that all nominees are open to the Lord’s call and that every one of us may also be open to God’s perfect plan for our lives.

In Christ,

Father Felix P. Medina-Algaba, Pastor

 

DISCIPULADO DE VOCACIONES: UNA LLAMADA DE DIOS PARA SERVIRLE CON NUESTRA VIDA ENTERA

Hermanos y Hermanas en Cristo,

Este domingo iniciamos la Semana Nacional de las Vocaciones, una semana de celebración anual de la Iglesia Católica en los Estados Unidos, dedicada a promover vocaciones al sacerdocio, diaconado, y vida consagrada a través de la oración y educación, y para renovar nuestras oraciones y apoyo a aquellos que están considerando una de estas vocaciones. Aquí en Reina de la Paz también estamos por iniciar nuestro Discipulado de Vocaciones. Esta fase del discipulado es para todos – tanto los que están contemplando su vocación como los que ya la están viviendo. Es para que todos pensemos en la primera vocación a la que nos ha llamado el Señor: a ser cristianos. De esto se trata nuestro camino de discipulado, de responder a la llamada de Dios a servirle con nuestra vida entera. Es lo que hemos estado haciendo juntos, aquí en Reina de la Paz, estamos aprendiendo a servir a Dios con nuestro tiempo, talento, y bienes.

El Señor nos llama a servirle de diferentes formas. A algunos los ha llamado al matrimonio, a otros a vida de soltería, a otros al sacerdocio y vida religiosa, pero todas las llamadas son parte importante y necesarias para la Iglesia, el Cuerpo de Cristo. Si eres un hombre o una mujer joven – o no tan joven – y no estás seguro de cuál es la vocación a la que el Señor te ha llamado, ¡ánimo! El Señor te tiene una vocación. Pídele que te la revele, y abre tu corazón a su voluntad. El aprender a escuchar a Dios es una fuente poderosa de las vocaciones. De hecho, la palabra vocaciones viene del Latín vocare, lo que significa llamada.

La Iglesia tiene una gran necesidad de más hombres y mujeres que "dirija(n) su corazón para que amen a Dios", como dice San Pablo en la segunda lectura, y se conviertan en sacerdotes y religiosas. San Pablo apasionadamente nos impulsa a ser fuertes y valientes, confiados en la gracia de Jesús, para que nos "conforten los corazones " para que "la palabra del Señor se propague con rapidez". El Papa Francisco, en su homilía en la Misa final de La Jornada Mundial de la Juventud 2016 en Cracovia, animó a los jóvenes del mundo a abrir sus corazones a Jesús: "No tengáis miedo de decirle "sí" con toda la fuerza del corazón, de responder con generosidad, de seguirlo. No os dejéis anestesiar el alma, sino aspirad a la meta del amor hermoso, que exige también renuncia" El decirle "si" al Señor y hacer su voluntad nos da la alegría más grande.

Padres, platiquen con sus hijos sobre lo que quieren ser cuando sean grandes y sobre lo que creen que Dios quiera que sean cuando sean grandes. Enfaticen que Dios tiene un plan específico en mente para ellos, y el seguir ese plan es el camino seguro a la felicidad. Ese plan podría ser el sacerdocio o la vida religiosa. Abuelos, ustedes también tienen un papel especial en guiar a sus nietos hacia Cristo. El Papa Francisco a menudo habla sobre este papel, y yo lo he visto personalmente. Fue mi abuela quien me animo a no tenerle miedo al sacerdocio al que Dios me estaba llamando.

El fomentar y apoyar estas vocaciones es una responsabilidad que todos compartimos. Los estudios nos muestran que el apoyo de la comunidad juega un papel importante en el proceso de discernimiento. "La oración por las vocaciones es responsabilidad de toda la Iglesia. Muchas veces pensamos que las vocaciones vendrán de otro lugar, y sin embargo, Dios nos invita a considerar que Él eleva vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y al diaconado permanente de nuestras propias comunidades e incluso de nuestras propias familias", dijo el obispo Michael F. Burbidge, obispo designado de Arlington, Virginia, presidente del Comité para el Clero, la Vida Consagrada y las Vocaciones, de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB). "Nuestra voluntad de invitar a aquellos dentro de nuestras propias comunidades y familias a considerar que Dios puede estar llamándolos al Sacerdocio o a la vida consagrada dará abundante fruto en la Iglesia y traerá gran alegría y felicidad a los llamados. Queremos lo mejor para nuestros hijos Y más aún Dios desea su felicidad".

Esta semana, los invito a todos a pensar en los jóvenes de 10 años y mayores de Reina de la Paz. ¿Hay alguien quien ustedes piensen que tiene una vocación para ser sacerdote, diacono, o hermana? La próxima semana, como parte de nuestro Discipulado de Vocaciones, nominaremos a estos hombres y mujeres, invitándolos a considerar una vocación a la vida religiosa. Oremos para que los nominados estén abiertos a la llamada del Señor y para que cada uno de nosotros también este abierto al plan perfecto de Dios para nuestras vidas.

En Cristo, 

Padre Félix P. Medina-Algaba, Párroco